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Kseniya Helvegr
Portada de El hombre amable, Freeman · Libro I, de Kseniya Helvegr

Una novela sobre
Poder, verdad y lo humano

El hombre
amable

Freeman · Libro I

En un mundo que premia la ambición,
¿qué significa ser un hombre realmente bueno?

Una novela sobre poder, conocimiento, deseo y las preguntas que nos definen.

Descubrir la novela Leer un extracto

“Una historia magnética sobre la moralidad
en tiempos de poder.”

— K. Helvegr

Sobre la novela

Algunas verdades
no deberían permanecer
en silencio.

El hombre amable es la primera entrega de la serie Freeman, una novela contemporánea que explora el poder, la ética y las complejidades del corazón humano en un mundo de élite, donde nada es lo que parece.

Una historia de ideas, pasiones y segundas oportunidades. Porque la amabilidad también puede ser una forma de valentía.

Descubrir la novela

Paseo marítimo al atardecer con un coche clásico aparcado frente a un hotel iluminado
“A veces, la verdadera
fuerza está en la forma
en que tratamos a los demás.”
Kseniya Helvegr sonríe sentada a su escritorio, con una taza y sus libros

La autora

Kseniya
Helvegr

Escritora, lectora incansable y creyente en el poder transformador de las historias. Sus novelas exploran la condición humana con sensibilidad, inteligencia y una profunda fe en la complejidad de las personas.

Con la serie Freeman, Kseniya Helvegr invita a mirar más allá de las apariencias y a hacerse preguntas que importan.

“Las buenas historias
nos recuerdan que no estamos solos.”

— Kseniya Helvegr

Universo Freeman

Más que una novela,
un universo por descubrir.

Freeman es una serie de novelas que explora el conocimiento, el poder, las relaciones humanas y las preguntas que dan sentido a la vida.

Bienvenido a un mundo donde las ideas pueden cambiarlo todo.

Explorar el universo Freeman

Preguntas frecuentes

Sobre la novela, en corto

¿De qué trata «El hombre amable»?

Es un thriller psicológico ambientado en el sur de Florida. Varias mujeres desaparecen y lo único que las une es haberse cruzado con un hombre amable: educado, atento, de esos en los que nadie repara dos veces. La novela alterna la vida cotidiana de esas mujeres con la búsqueda de quienes no se resignan a dejar de buscarlas.

¿Qué género es?

Thriller psicológico con la estructura de una novela negra —desapariciones, una investigación, un cuaderno— y una capa filosófica: las charlas del Freeman sobre por qué alguien decide hacer daño y por qué otros deciden no hacerlo.

¿Es una serie? ¿Hay que leer algo antes?

Es la primera entrega de la serie Freeman —Libro I— y se puede leer sin haber leído nada antes. El universo Freeman continúa en las siguientes entregas de la serie.

¿Cuándo sale y dónde se puede comprar?

Está en fase de lanzamiento. La fecha de publicación y los puntos de venta se anuncian primero a las personas suscritas a la newsletter.

¿En qué idioma está escrita?

En español. Si llega una traducción, se anunciará también por la newsletter.

Extracto

El hombre amable

Capítulo 1 — Una charla inocente

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Bajo la lluvia que caía sobre medio estado, una chica se arreglaba el pelo por segunda vez para impresionar a alguien especial.

Jessy Harlan tenía veinticinco años y una teoría: que la vida buena empezaría el mes siguiente. Cuando cambiara de turno en la tienda, cuando ahorrara para el coche, cuando su madre dejara de tratarla como a una niña obligada a dar explicaciones —a qué hora vuelve, dónde duerme si no llega antes de las doce de la noche. Mientras tanto, vivía a base de cosas pequeñas: la primera calada en la puerta de atrás del centro comercial, la radio a tope con las ventanillas bajadas, los viernes. Los viernes eran sagrados. No porque pasara nada especial, sino porque era el único día en que se permitía creerse que el mes que viene está cerca. Salía con las amigas, bailaba y, por un momento, se olvidaba del monstruo que había sido su ex, del maltrato, y desconectaba de los problemas de adulto mientras intentaba recuperarse de aquella relación tóxica.

Se dejó el pelo suelto, ondulado, y se puso la sudadera gris que su madre odiaba. Pero era viernes. Era su día.

—¿Adónde vas? —preguntó su madre desde la cocina.

—Por ahí. Con las chicas.

—¿Vas a llamar?

—Voy a llamar, mamá. Siempre llamo.

Y era verdad. Jessy llamaba siempre, no por obediencia —discutía con su madre casi cada día—, sino porque sabía que su madre no pegaba ojo en toda la noche si ella no llamaba antes de las doce.

El bar se llamaba Shooters. Era un viejo bar de vaqueros, feo, con ese encanto que algunas cosas recuperan cuando envejecen lo suficiente.

Estaban Dana y las otras chicas de su grupo, y durante dos horas Jessy fue exactamente quien quería ser: una chica sin factura pendiente, riéndose fuerte, sabiéndose mirada. Pagó una ronda que no le tocaba. Bailó media canción sola junto a la barra. En algún momento Dana se colgó de su hombro, ya con el bolso puesto.

—Me voy, que la canguro me mata. —Le habló al oído, entre el ruido—. No te quedes hasta las tantas.

—Tranquila, que he quedado con un conocido a partir de las once.

—Ah. ¿Y quién es? Me muero de curiosidad.

—Uno que conocí presentando papeles para el carnet de coche. Me ayudó a rellenar los mil papeles esos, ya sabes, la burocracia. Él estaba renovando el suyo.

—Me muero de curiosidad, pero tengo que ir corriendo. Me lo cuentas el lunes en el trabajo, ¿vale?

—Sí, vale.

—Y no te emborraches, ¿eh? Como la última vez.

—Que no, pesada. —Jessy se rió—. Una copa más y para casa.

—Una.

—Una.

Dana la señaló con el dedo, medio en broma, medio en serio, y se fue. Jessy se quedó con la copa a medias y esa sensación tibia y buena de las once de la noche de un viernes, cuando la noche aún es joven y todavía pueden pasar cosas buenas. Fue entonces cuando lo vio entrar.